El precio de la trufa negra y blanca

Cuando en una conversación gastronómica sale el tema de la trufa negra, muchas veces es inevitable hablar de su precio, aunque la conclusión siempre suele ser la misma: vale la pena pagarlo. Y es que el precio de la trufa no es un capricho o un exceso abusivo del comerciante o de marcas como la nuestra. Desde Fungo Trufas Selectas sabemos bien el esfuerzo y la escasez que este producto tiene en el mundo, y por eso, creemos que es conveniente explicar los motivos de los altos precios que existen siempre alrededor de este manjar.

¿Por qué esos precios?

El tipo de hábitat en el que se desarrolla la trufa de verano es similar al de la negra, de clima mediterráneo con marcada estacionalidad y tormentas estivales. Tenemos la suerte de vivir en uno de los países, junto a Italia y Francia, donde más trufas se pueden encontrar. Aunque pese a ello, son muy difíciles de rastrear y extraer. Es por ello que la trufa se ha convertido también en un bien muy exportado desde nuestro país, pues muy pocos países del mundo cuentan con regiones donde poder excavar y hacer una búsqueda.

Esta escasez ha dotado a la trufa negra de un aura de exclusividad evidente e innegable. Y es que, además de ser un bien escaso, es también un bien muy preciado en la cocina tanto por su sabor como por sus utilidades y miles de platos que todos conocemos. Es por ello que, muchas veces, lo máximo que podemos encontrar en muchas creaciones gastronómicas son las conocidas “ralladuras de trufa”. De esta forma, se permite al cliente disfrutar de su sabor, pero también que el cocinero pueda aprovechar cada trufa al máximo y conseguir rentabilidad en eses sentido.

El precio de la trufa

El precio de la trufa de verano es inferior al de la negra. Por la estivum de mucha calidad puede llegar a pagarse el kilo a alrededor de 100 euros, mientras que la melanosporum, la pasada campaña, está o estuvo en una horquilla de entre 400 y 600. Eso sí, su aspecto exterior es muy similar, aunque en la de verano las verrugas del peridio son más pronunciadas. Al corte presenta un color marrón, más o menos claro según el grado de maduración, y jaspeado el interior de venas blancas.

Para encontrar estos manjares de la tierra, siempre es necesaria una ayuda adicional que, en nuestro caso, viene dada por nuestros mejores amigos: los perros. Tanto para la estivium como para la melanosporum, la presencia de perros entrenados es necesaria para localizar los ejemplares que están en el punto óptimo. Su buen olfato es la mejor garantía de una trufa de calidad.

Contar con Fungo para la suministración de trufas

En Fungo Trufas Selectas contamos con campos propios, en la población de Teruel, de los cuales crece toda la trufa negra que suministramos a nuestros clientes. Sabiendo como cultivamos los campos, el trabajo diario que hacemos y la experiencia recogiendo trufas, podemos asegurar que las propiedades de estas serán las mejores que podrás encontrar en todo el mercado.

Si quieres disfrutar del verdadero sabor de la trufa, blanca, negra o de verano, dependiendo de la temporada en la que nos encontremos, puedes realizar tu próximo pedido en Fungo.

Recibirás la trufa perfecta para utilizar en tu cocina, en un packaging cuidado y preparado para transportar la trufa sin que sufra ningún daño. Podrás saber de primera mano el aroma y el sabor que adquiere al utilizar trufa en tus platos. Se convertirá en uno de los elementos esenciales en tu cocina.

 

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